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Tengo una relación conmigo misma

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Mientras estaba lejos, me llevó un poco de tiempo caer en cuenta en que tengo que trabajar hoy más que nunca en las relaciones con esas personas que siempre están ahí para mí. Pero me enfoqué tanto en reconstruir mi relación con Dios, con mis amigos y mi familia, que olvidé una de las que más importa. Yo.

Entonces, sin muchos preámbulos, hoy quiero decirle al mundo que tengo una relación conmigo misma.

Empezamos bien, hace no mucho. Prácticamente cuando empezó el nuevo año. Aún no sé si esta relación forme solo parte de las típicas “new year resolutions”, pero cuando me encontré caminando por las calles de Central Park en NY (sin ánimos de presumir, nótese que esta frase irónica quiere dar a entender que mi  revelación-epifanía se dio en un lugar famoso para que tenga más relevancia dramática)  me di cuenta cómo me han dejado de lado últimamente y lo poco que alguien me ha preguntado ¿Qué quiero? ¿Qué me gusta? entonces fue ahí cuando, después de tener un año 2015 de avalanchas emocionales, peleas dolorosas, amigos nuevos que se fueron pronto, despedidas, noches enteras de llanto, enfermedades, confesiones amorosas y muchos escritos, decidí hacer este 2016 un año enteramente para mí. Y qué mejor que empezar confesándome mi amor hacia mí misma -sí, lo sé, el escrito se lee completamente narcisista- y empezar a invertir también en una relación que valga la pena. La mía conmigo.

No sé por cuánto tiempo estemos juntas -es decir sin nadie más- y no espero que sea para siempre. Sin embargo, mientras dure la disfrutaré. Por los momentos ya comencé a consentirme más, no atormentándome tanto en pensar si mis deseos afectan o no a alguien más. Mi yo me decía que se cansó de esas relaciones unilaterales donde ella daba todo y el otro individuo nada, de esas noches enteras en las que esperó un mensaje de contestación o una simple llamada. Y yo le dije que me cansé de ese estrés de pensar si había hecho algo malo, si lo perdería, si todo acabaría. Y que también me cansé de esas palabras dichas o escritas que se las llevó el viento porque nunca tuvieron contestación o las tantas señales que se quedaron en el intento porque el blanco a quien iban dirigidas huyó, o las esquivó. Nos decimos una a la otra que claro, extrañaremos la sensación de su cabello en medio de nuestros dedos, o la sensación de extrañar pero saber que lo verás a las dos horas. Un buen beso dado lentamente, una carta de amor. O la sensación de pensar estar totalmente y perdidamente enamorada de un ser con el que sólo has cruzado algunas cuantas palabras, o con suerte, un café y un baile. Claro que extrañaremos todo eso. Pero ambas hemos decidido que al menos, por un largo y quizás indefinido tiempo, no consagraremos nuestras horas antes de dormir en pensar si le escribo o no, o en pensar si habré hecho algo malo que me dejó en visto. No queremos desperdiciar nuestra energía positiva en ir tras las huellas de una persona que cuando nos acercamos se aleja más. Estamos dispuestas a correr el riesgo de tenernos sólo la una a la otra, con tal de no volver a experimental el dolor de amar solas, el ardor de la planta de las pies al caminar en la calle del amor que para nosotras es siempre de una sola vía.

Nos pondremos bonitas la una para la otra, nos compraremos ropa y zapatos solo para la satisfacción del espejo. Sonreiremos viendo series de televisión en Netflix y Amazon Prime durante las vacaciones, y si un noche de rumba alguien nos pregunta “¿Para quién te arreglaste tan guapa? diremos “Pues ¿para quién más? ¡Para mí!”. Habrá espacio para uno que otro coqueteo y no tendremos celos, podremos ir al cine libremente sin estar preocupadas por mandar ese mensaje de texto avisando dónde estamos. Viajaremos, cantaremos, dormiremos, soñaremos y escribiremos. Escribiremos más que todo. En el día, y en la noche. ¿No les parece que teniendo una relación sentimental sólo con ustedes mismas hay más tiempo para hacer todas las cosas que más aman? Yo sí, y estoy empezando a ver lo valioso que es esto. Puedo escribir mucho más ahora que antes. Puedo ser yo sin miedo.

A todas mis mujeres solteras les digo, tengan una relación con ustedes mismas si aún no la tienen. Ámense y quiéranse por lo que son. Una vez que eso empieza a suceder todos los defectos que ven en el espejo empiezan a desaparecer. En mi caso me he comenzado a preocupar más por mí misma, por mi salud y cómo estoy, y es por eso que les digo que si están sufriendo por un hombre que las dejó, no les hace caso o simplemente les clavó la daga de “te quiero como amiga” sepan que en la única persona que deberían invertir en su tiempo es en ustedes mismas. Y si no sufren por nadie entonces, sigan así. Yo he comprobado que las mejores sonrisas que veo en mi timeline de facebook no son las de esos contactos que suben fotos con sus esposos o novios, las sonrisas más bonitas son las de esas amigas que se han apoderados de ellas mismas y no tienen miedo a decir que son solteras y que se aman, son las que ponen fotografías de ellas viajando por el mundo, o fotografías de ellas solas o con sus amigas presumiendo un nuevo y hermoso vestido. Y saben ¿qué sonrisas son aún más bonitas? Las de esas amigas que ponen fotos con sus familias o novios pero que claramente antes que esa relación, está la de ellas con ellas mismas, que no tienen miedo a decir “Yo fui soltera y esperé, por eso ahora encontré a esa persona que me ama tanto como me amo a mí misma”.

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La Maga**

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Diarios de una maga viajera

En la ciudad que nunca duerme

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Llegué a la ciudad de mis sueños el lunes 28 de diciembre aproximadamente a las 5 de la tarde. La ciudad ya oscurecía y comenzaba toda la vida nocturna tan característica de sus calles. Llegue a la Grand Central y no pude evitar sentirme embelesada por el escenario, me sentí como en una de esas tantas películas en donde los personajes corren tras un amor que tomará un tren. La estación estaba repleta de gente de todo tipo de edades, etnias y rostros. Algunos se saludaban fervientemente, otros caminaban apurados en el afán de sus vidas diarias usuales (los que han estado en New York saben que el afán está al orden del día) y yo me quedé estática observando el hermoso encielado del edificio. Me subí a otro tren rumbo a mi lugar de estadía, en el Bronx, y me encontré con el tan conocido humor newyorquino de las 6 de la tarde “EXCUSE-ME”, vociferaban los pasajeros del tren que necesitan hacer espacio para correr agitadamente rumbo a las puertas de entrada o salida, manteniendo rostros de seriedad, cansados de la ardua labor del día o preocupados por la jornada-turno que iniciaría. Mientras una mujer se molestaba conmigo y me observaba con ánimos de asesinarme -puesto que yo, sin saber, iba golpeándola con mi mochila gigantesca- yo conversaba con mi “host”, contándole de lo mucho que había soñado con ir ahí y los sitios que pensaba visitar.

Día 1: Coop City, The Bronx.

Hay una pequeña ciudad, muy al norte del Bronx, donde muchas personas han encontrado una oportunidad para vivir de manera decente y segura. Los edificios de apartamento construidos por una cooperativa, alojan a más de 3,000 personas, si no es que más. Las torres están rodeadas de muchos sitios de entretenimiento o de necesidad para las personas que viven ahí – malles, restaurantes, cafés, bares, estaciones de bus y subway (este último a menos de 10 minutos caminando), por lo que los apartamentos tienen una alta demanda y una lista de espera de hasta dos años. Dediqué mi primer día para explorar el sitio brevemente, encontrándome con una caminata muy sana, relajante y finalizando con una visita a una de mis librerías predilectas, Barnes & Noble.

Día 2: Ferry,  Museum of the Indian American, Wall Street, World Trade Center, Times Square y Rockefeller center.

El segundo día me lancé a la aventura de visitar todos los sitios que pudiera. La primera parada fue el South Ferry, el cual es completamente gratis y permite una vista decente de la Estatua de la libertad  y la Isla Ellis. De regreso, pasamos por Museum of the Indian American cerca de Wall Street, una calle de película donde todos los eruditos de los negocios se mueven agitadamente, y donde las personas se amotinan para tomarse una fotografía con el famoso Toro de Wall Street, escultura que representa el poderío financiero y es muy popular entre los turistas. Después caminamos hasta el World Trade Center y la Zona Cero, donde nos encontramos con el monumento o memorial dedicado a las víctimas del 9/11. Se podía percibir el ambiente de luto aún en cada palabra de los nombres de las víctimas, los cuales están colocados como marco de la espectacular fuente, la cual tiene una infraestructura muy peculiar, en forma de cascada rectangular y se encuentra iluminada con luces de color amarillo brillante. Después, paramos por Times Square, a mí parecer un sitio impresionante lleno de una energía positiva increíble, me pareció de esos lugares donde te vas si de repente la depresión toca tu puerta o el aburrimiento se apodera de tus horas. A pesar de que como muchas personas pueden pensar “es sólo pantallas y colores”, Times Square ofrece un sitio de encuentro para todas las naciones de mundo, es el camino donde se cruzan todas las almas y convergen idiomas, culturas y más. En Times Square encuentras de todo, restaurantes, tiendas de ropa, teatros, cafés, bares, etc. Lo realmente negativo a mencionar es que Times Square siempre está atiborrado de personas, por lo que esto a veces no solo dificulta las fotografías y “Selfies” si no también la movilización de un sitio a otro.

Nuestra última parada fue el Rockefeller Center, donde está el famosísimo árbol de navidad de “Mi pobre angelito”. Miles de personas se reúnen en torno al árbol para obtener un poco de “espíritu navideño de la época” y tomarse sus respectivas fotografías. Cerca, se encuentra la pista de patinaje en hielo, la cual pude ver de lejos, ya que su larga fila de espera puede producir ansiedad a cualquier viajero.

Día 3: Puente de Brooklyn

El día tres me subí al tren de hora y media rumbo a su última parada, el puente de Brooklyn. Desde que llegué me sorprendió mucho su presencia imponente y la cantidad de personas que se reúnen para cruzarlo y observar la hermosa y espectacular vista de Manhattan. La cruzada es de aproximadamente unos 40 minutos -contando las fotografías obligatorias- ya que no solamente es un puente grande, también constantemente en temporada festiva está repleto de miles de personas y la movilización se hace de paso lento. Cabe mencionar que hay una cierta cantidad de vértigo para el que camine sobre él, pero la vista preciosa de la ciudad y del puente de Manhattan hacen olvidar cualquier padecimiento psicológico y lo que se obtiene de ello son las inigualables fotografías, el viento heladísimo golpeando el rostro y el placer de llegar al otro lado, donde se puede visitar Brooklyn.  Yo no llegué a ver mucho de Brooklyn, ya que al estar sola me perdí, decidí regresarme y simplemente pasar por el parque de Brooklyn y DUMO, ambos sitios ubicados bajo el puente. DUMO específicamente se ubica entre el puente de Brooklyn y el puente de Manhattan y es un área famosa de Brooklyn donde se ubican distintas atracciones para los turistas, como parques, sitios donde se ofrecen conciertos,restaurantes con largas colas en su entrada, heladerías famosas, entre otras cosas.

Día 4: Quinta avenida, Central Park  Y MOma.

El día 4 visité el famoso Central Park, sin olvidarme de pasar por la 5th Avenue, lugar donde vimos caminar muchas veces a Carrie, Samantha, Miranda y Charlotte de Sex and the city. La avenida, que comienza en el famoso Washington Square Arch, ubicado en el Washington Square Park, ofrece una de las calles más exclusivas del mundo o como se ha catalogado “best shopping streets in the world”, ya que en ella encontramos los sitios de consumo más caros, y algunos edificios históricos importantes como la Catedral de St. Patrick y la Trump Tower. Caminar por ella es toda una experiencia, es difícil decidir hacia donde poner los ojos, no se sabe si observar las vitrinas de la tiendas, u observar a las personas que caminan por ella cargando sus bolsas de compra y utilizando ropa elegantísima digna de una pasarela de modas.

Central Park fue uno de mis lugares favoritos de la visita. A pesar de ser un parque enorme y no haber llegado a explorarlo todo como me hubiese gustado, es simplemente el escenario perfecto de una película de Hollywood. Hoy puedo corroborar que todo lo que se ve en las películas sobre el parque es verídico. Allí se puede encontrar la reserva Jackie Kennedy , el Beldevere Castle y otros lugares que al verlos nos recuerdan a algunas de las escenas que hemos visto en una que otra película o serie de televisión. Pero es grande, demasiado. Por lo que es recomendable invertir en él un día completo si se quiere explorar en su totalidad, y también utilizar un calzado adecuado, ya que la caminata es kilométrica.

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Finalmente pasé por el famoso MOma, o Museum of Modern Art, donde se encuentran las exhibiciones de arte moderno más impresionantes. Contando con siete pisos, uno puede elegir que colección observar si va corto de tiempo. Yo decidí pasarme rápidamente por la colección de escultura de Picasso y otras colecciones de arte objeto y pintura de otros artistas que para ser sincera no eran de mi conocimiento. También decidí explorar un poco la librería, siendo este mi sitio predilecto por hacer honor a la “booknerd” que soy.  El museo cuenta con varias salas de exposición, cafés- restaurantes, baños en cada piso y una librería.

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Día 5: NYU y Washington Square Park.

En mi penúltimo día quise visitar la New York University y el bien conocido Washington Square Park, sitio donde encontramos el Arco famoso, donde se conocieron Harry y Sally, o donde Keira Knightley hizo un performance cuando grababa una de sus canciones de la película Begin Again. La NYU es una universidad ubicada en medio de la ciudad, cuyo campus no es similar al de las características universidades en USA. Los predios se encuentran mezclados entre edificios de apartamentos o edificios de restautantes o sitios comerciales, lo que distingue a estos edificios de los otros es una banderilla colo púrpura con las siglas NYU escritas en color blanco. Al llegar al parque me encontré con un pianista que deleitaba a los turistas con algunas piezas de música clásica, artistas pintando el suelo, personas haciendo burbujas gigantescas de agua y muchas personas tomándose la necesaria fotografía frente al arco. Yo en vez de eso me senté a observarlo cuidadosamente para retratarlo en mi memoria y nunca olvidarlo, pero sí, tomé las respectivas fotografías.

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Día 6: Chinatown y Little Italy

Mi última parada fue por estos famosos barrios de New York, donde increíblemente uno parece ya trasladarse a otra parte de mundo que no es la ciudad que nunca duerme. Chinatown tiene su encanto. En cada esquina uno se encuentra con una persona ofreciéndole la mercancia de lo que vende -te hablan en chino, o en un “broken english”- pero también se encuentran restaurantes por doquier y yo, por supuesto ,sucumbí ante mis antojos de un delicioso plato de arroz con camarones. Little Italy es muy distinto, y aunque ambos barrios están juntos uno del otro, te das cuenta que has cambiado de barrio no por las las letras que dicen “Little Italy” si no por el drástico cambio de colores -todo de repente se vuelve rojo, blanco y verde- y el cambio en la decoración, donde cómo se imaginarán los italianos tienen un gusto muy peculiar y en seguida hacen sentir a sus turistas como en una calle famosa de alguna ciudad de Italia donde prevalece la alegría, las conversaciones ruidosas y los gestos de mano pronunciados.

Mi viaje terminó y yo quedé satisfecha, aún cuando me faltaron muchas cosas por conocer y calles por recorrer. Definitivamente New York es una ciudad a la que toda persona en el mundo debería ir si necesita un “shift” ya sea en lo creativo, o en la forma en que ve el mundo. Para mí fue increíblemente más lo segundo -aún cuando pensé que sería en lo primero- y el visitarla prácticamente sola, perdiéndome y encontrándome en varias ocasiones, me ayudó a aprender muchísimo y me siento muy feliz de haber vivido la experiencia. Si me preguntan sí, es una ciudad bastante cara, pero es posible disfrutarla con un presupuesto bajo como lo hice yo. Tuve la ventaja de tener amigos de mi familia que me alojaran, por lo que si ustedes tienen familiares o amigos que vivan ahí es hora de irles pidiendo el favor. Si no, hay muchas opciones de hacer couchsurfing (si no saben qué es aquí les dejo la página web para que investiguen https://www.couchsurfing.com/ )  o si se viaja en grupo, rentar un airbnb (si tampoco saben lo que es les animo a que investiguen, aquí les dejo la página web https://es.airbnb.com )  La tarjeta ilimitada del subway vale 30$ y dura una semana, por lo que es posible usarla las veces que uno necesite -como yo, todas las veces que tomé el tren equivocado-. Si quieren visitar museos busquen los posibles días gratis, en mi caso que visite el MOma -éste tiene días gratis los viernes de 4 a 6 pm- y El  Museum of the Indian American que es completamente gratis.  El Ferry para ver un poco cerca la Estatua de la libertad es completamente gratis.

¡Hasta la próxima aventura magos!

 

La Maga**

bitacora

Hace un año

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El tiempo ¿Qué es realmente? Yo creo que es un comediante que hace chistes de nosotros y se burla de cómo nos obsesionamos con él y a la vez no nos damos cuenta cuando nos pasa por encima ¡Ironías de la vida!
Yo recuerdo cómo precisamente hoy, hace un año, emprendía la aventura de estudiar en el extranjero, lo que implicó salirme de mi casa e por un tiempo y viajar completamente sola. Era yo una niña aterrada, que sabía muy poco sobre la independencia. Sin embargo, me lancé y hoy, a pesar de los ataques de nostalgia, siento que es una de las decisiones más importantes que he tomado, y de las mejores. Si volviera el tiempo lo haría de nuevo.
Yo siempre había soñado con irme, desde pequeña, y a veces no me creo que cumplí mi sueño. A veces no me doy cuenta de la magnitud del impacto que eso puede causar en mi vida, peor aún, en la vida de los demás. Pero, hoy lo sé y quiero trabajar en eso. Quiero motivar a los demás.
Hace un año me despedían en mi casa, me prepararon una reunión con algunas de las personas mas importantes para mí. Lo irónico es que yo en ese momento no tenía ni idea de lo que estaba pasando. No sabía todo lo que dejaría atrás. Pero, no pienso ahondar en los detalles de mi “homesickness”, sobre lo que muchos de mis lectores ya saben suficiente (y si no váyase a las entradas de enero del 2015 en este blog); lo que sí vale la pena mencionar es la valiosa lección de vida que comprende el capítulo “mudarse lejos de casa” , desde saber administrar un hogar, hasta cuidarse sólo en enfermedades.

Hoy recuerdo con mucho cariño a esa chica que se iba de su casa y su país, pero creo que está de más decir que no soy la misma. Y esto gracias al haber encontrado finalmente la respuesta a quién soy, y también al haber encontrado nuevos amigos (= nueva familia) y también, al empezar a formar una hermosa y más fuerte que nunca relación con Dios.

Me gusta ver hacia atrás y ver todas las cosas que logré en este año, nunca me creí capaz, pero lo logré y aquí estoy, hoy puedo contarlo y presumirlo, hoy puedo decirles a todos que los sueños sí se cumplen, pero ojo, nada viene por sí solo, hay que luchar hasta donde se pueda y no esperar que la vida nos pase por encima. Si queremos algo ¡Vayamos por ello! Y dejemos de poner más excusas.

La Maga*

Sin categoría

Ciudad Soledad

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A New York.

La ciudad parpadea en silencio,
Las agujas del reloj son sus ojos contaminantes
Que reflejan esas miles de almas
Solitarias,
Apuradas por terminar la vida
pero viviéndola.
Las almas suben y bajan,
de trenes que van y vienen,
Trenes deteriorados por el ajetreo
De sus pasajeros
Que se la pasan huyendo,
Simpatizando en lo secreto
Y siendo insensibles en lo visible.
Son estas las almas abandonadas
Que se han perdido en sus sueños perdidos
Son las almas que hablan y no son escuchadas
pero son almas libres
…libres y de tierras extranjeras.
Todos pertenecen más nadie pertenece,
Ciudad extraña, llena de extraños.
Extraños todos, pero conocidos en ideales
Todos somos uno,
Ciudad exclusiva que no es excluyente.

Ciudad, obra de teatro magnífica
Todos sus actores se disfrazan de éxito arrollador,
Ciudad experta en esconder la soledad bajo ropa de diseñador,
Ciudad refugio,
De solitarios y cansados.
Y son cansados que se cansan aún más
Con el día a día,
ocupados en las cosas superficiales.
Ciudad, tierra prometida del artista,
Fuente y musa de torrentes de creatividad
Por eso es esta ciudad es la casa de muchos,
Porque aquí el que está solo,
Deja de sentirse sólo.
Para siempre.

La Maga**

La Maga**