bitacora

La luz a través de la rendija

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Universidad de Tennessee en Knoxville, Estados Unidos. 

Hace unos meses les escribía una bitácora algo desalentadora sobre la difícil lucha de vuelta en mi país. Les conté los pormenores y batallas. Pero, también les comenté -en el último párrafo- que se avistaba una luz a través de la rendija en la puerta de mi vida. Hoy les contaré sobre esa luz.

Antes de regresar a mi país, decidí aplicar a distintas universidades en Estados Unidos para continuar mis estudios de posgrado. Realmente no es lo que quería en aquel momento. Pero decidí hacerlo “por si las moscas”. En todo caso, si me llegase a sentir bien en mi país entonces rechazaría la aceptación. Primero me rechazó la que estaba en el puesto #1 de mi top. Me dolió, no lo negaré. Pero conseguir una aceptación en una universidad prestigiosa, y más con apoyo económico, es sumamente difícil. Luego me rechazó la segunda. Esta no me dolió porque era una privada y las probabilidades de ser aceptada eran muy bajas. Los meses pasaron y comencé a preguntarme por la tercera. Cuando comencé a buscar correos de la universidad no logré encontrar ninguno. Sin embargo, decidí ver la carpeta de spam -cosa que no hago nunca- ¡y ahí estaban! varios correos solicitándome un último documento para evaluar mi aplicación ¡por poco me pierdo la oportunidad! Para no hacer largo el cuento, envié el documento solicitado pidiendo disculpas, y por fortuna, la universidad continuó considerándome.  Este pasado mes de agosto el correo era esperanzador, decía: “Ha sido aceptada en la Universidad de Knoxville, Tennessee.” ¡Lo logré! Es gracioso pues, antes yo misma había dicho que NUNCA continuaría estudiando, que estaba cansada de la academia. Pero la verdad me gusta estudiar, y el ver que continuaría mis estudios en nivel de Doctorado le devolvió un respiro a mi vida.

No todo es perfecto.  Aún hay muchísimas cosas que debo resolver. Pero, mi perspectiva ha cambiado y tengo mis ojos puestos en el cielo porque ¡volaré de nuevo! esta vez serán más años, será más tiempo.  Aún no sé qué pasará conmigo. Ya no planearé ni diré “Claro que volveré” o “Me quedaré” porque en verdad ¡no lo sé! me tomaré las cosas con calma y disfrutaré lo que suceda.

Eso quería contarles, porque lo había prometido. Ahora, prometo mostrarles mi nueva aventura, en una nueva ciudad de un ya conocido país.

¡Gracias por leer hasta aquí!

Sara Rico.

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Sin categoría

Pensamientos de Lucía 

Desearía que no me preguntaran por qué estoy sola. Desearía que me dejaran en paz. Desearía que entendieran que no lo busco por desespero, sino porque mi corazón anhela tener historias. Pero no entienden, la edad es como un tic tac que suena constantemente en mi oído y que me aterra. No me deja dormir. Estoy cansada. Solo quiero poder decir “amo”. Pero el querer no es suficiente y debo conformarme con espejos que reflejan felicidades falsas.

Lucía.

Sin categoría

Espacio 

No creo que haga faltar explicar 

El vacío entre estas piernas. 

La carencia de caricias 

Camufladas en destellos 

De estrellas que tiritaron 

Lejos de mi puerto desolado.

No creo que haga falta decirte 

Que muero por sentir que vivo,

Que las luces de la ciudad queman mi vista,

Y que ya olvidé la última vez que me estremecí 

Entre manos gentiles 

Entre un tacto desintegrado.

La Maga*

Ilustración de Henn Kim.

personal, poesía

De la Triangulación: Carbondale.

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El día de hoy comienzo compartiendo algunos de los poemas que forman parte de mi poemario Triangulación Visceral. Me permito comenzar con uno dedicado hacia el lugar que albergó mis ilusiones durante dos años, Carbondale.

 

CARBONDALE

 Rodeada de verdes caminos, hipnotizantes

Tus aceras de hielo

Inminentes los anhelos de mi carne.

 

Traspasan los ácidos

Colores del otoño,

Y el sol de las 9 pm

Del verano.

 

La música que escuchan

Mis oídos lacerados,

Country artesanal

Hip-hop animal.

 

Tragos de a tres por dos,

Mangueras por donde pasa el licor

Mis venas amoratadas.

 

De madera las casas,

Viviendas de orgías literarias.

Y Lost Cross en aquella calle,

Perdidos los versos en su basement.

 

Una pequeña iglesia se erige en cada esquina,

Cerca de edificios donde se pierde una Virginia.

Y el reloj de aquella torre me canta una canción navideña,

Una alerta de tornado,

Una alerta de soledad.

 

Sara Rico*

 

© Todo material publicado en este blog es propiedad intelectual de Sara Rico-Godoy.

bitacora, personal

Otro concurso más sin ganar

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Rara vez veo blogueros escitores que se pronuncien ante este tema casi “tabú” entre la comunidad literata. Concursos ¡vaya cosa!

Seamos sinceros. A nadie le gusta perder. Y básicamente el perder se vuelve parte de nuestras cortas vidas literaria. Generalmente cuando enviamos una propuesta a un concurso decimos “No importa ganar, si no competir”. MENTIRA. Todos queremos ganar. Por eso participamos. ¿Quién participa porque espera no ganar?

No hace mucho yo les comentaba de un poemario que estaba escribiendo para un concurso. Bueno, para actualizarlos, no gané. Tampoco ganó mi amiga la que me retó. Por eso, ahora simplemente nos reímos la una de la otra y pensamos “Bueno, bueno. Al menos fue divertido y probamos una vez más lo pésimas poetas que somos”.

¿Quién dijo que la poesía es lo mío? Yo me considero más narradora que poeta. YO NO SOY POETA. Creo que pueden notarlo al ver los escritos que generalmente publico aquí. No son poemas, ni pensamientos ¡Sabrá Dios lo que son! Y cuando algún escrito sí es algo definido, es porque se trata de un relato ¿Lo han notado? Yo sí. Y no me da vergüenza admitir que no tengo ni puta idea de cómo hacer un poema, ni qué estructura debo seguir. Por eso, cuando decidí participar en el concurso, fue bajo mi propio  riesgo de humillación metafórica. El resultado fue ese: yo perdiendo, con un poemario malísimo (pero que al menos me tomé el tiempo de crear) y con la conclusión de que la poesía es para los poetas. A mí déjenme contar mis historias.

Para causar risas, mi amiga y yo hemos decidido hacer una co-publicación con las mejores bazofias de nuestros poemarios (¡ah! el oxímoron es tan interesante). Así que si quieren entretenerse, estén pendientes de la publicación.

Sara.

 

Narrativa, personal

Mi nuevo libro: Casas Deshabitadas, disponible en Amazon Kindle.

Esta antología de cuentos cortos ya se encuentra disponible en las tiendas de Amazon Kindle, a tan solo 0.99$. La mayoría abordan temas de la vida cotidiana vistos desde los ojos de un niño, o desde los ojos de un narrador omnisciente que se encarga de regalarnos una visión cruda de los sucesos. Muchas de las cosas que viven los personajes de estos cuentos, son cosas de las que no nos atrevemos a hablar, y solamente optamos por encerrarlos en una casa donde rara vez nos gusta estar.

Adquiere tu copia aquí

Narrativa, personal

¡La Prisión de las almas cumple un año!

Ya hace un año comenzaba el reto de la primera auto-publicación. Han habido altos y bajos en esta ruleta, sin embargo me siento muy orgullosa de haber llegado al punto de poder decir ¡publiqué un libro!

En conmemoración al primer natalicio, he decidido dejar mi libro gratis, al alcance de toda persona que cuente con una kindle, o la aplicación Kindle en su teléfono o tablet.

¡A leer!

Sara Rico.

 

bitacora

Escribiendo un poemario

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De nuevo ausente. Nada extraño en mí. Pero esta vez la razón es una de peso. He decidido darle una nueva oportunidad a mi yo competitivo y me he propuesto a escribir un poemario para someterlo a un concurso que se llevará a cabo en mi país. Por supuesto, las oportunidades de ganar son bastante limitadas, ya que conozco a algunos de mis contrincantes colegas y muchos de ellos ya han sido galardonados en otros concursos. Pero, la diversión no está en escribir solo para ganar, el goce está en ofrecer una propuesta de competencia sana y divertirnos diciendo que nos vamos a ir a los golpes, que el rin de las metáforas nos está esperando.

Por primera vez al participar en uno de estos concursos, estoy creando una colección de poemas totalmente nueva, salvo el caso de la inclusión de unos cuatro escritos que ya he publicado por aquí (a los que por supuesto les haré unos cambios). La tarea no ha sido fácil, como perfeccionista nata, cada poema que escribo es un ir y venir en edición. Pero es porque los quiero perfectos y como a mí me gustan. Los quiero auténticos, los quiero reales, que describan mi vida a lo largo de estos dos años y medio. Esa es también la razón por la que me he abstenido de publicar aquí, ya que estoy tratando de aprovechar cualquier idea nueva.

Si el poemario no llega a ser premiado compartiré algunos de los poemas por aquí, para que ustedes mis lectores fieles puedan también saborearlos, hacerlos, deshacerlos y comentarlos a su gusto. Si llegase a ocurrir el milagro también se enterarán, así que ¡a cruzar dedos conmigo!

Abrazos.

La Maga*